Cualquier iniciativa electoral de Arenas ha quedado invalidada tras conocerse lo poco que pinta en el PP a nivel nacional
Arenas ha pasado estos cuatro años de pedir y reclamar el trasvase del Ebro hasta la saciedad a agachar la cabeza ante Mariano Rajoy para no provocar más conflictos si cabe en su partido a nivel nacional.
Estos cuatro años hemos tenido que soportar insistentemente a Arenas en Almería pidiendo el trasvase del Ebro. Se trata de una obra obsoleta ya para su propio partido, ya que Rajoy ni siquiera lo ha incluido en su programa electoral, lo que demuestra la poca credibilidad del candidato del PP a la Presidencia de la Junta.
En vista de lo sucedido con el trasvase del Ebro, el programa electoral del PP es un auténtico brindis al sol, puesto que desconocemos si el resto de propuestas que plantea Arenas serían respaldadas en el hipotético caso de que su partido llegara a gobernar en España.
Arenas ha pasado de estrella a estrellado: se trata de un político que no tienen ninguna influencia en su partido. Si es incapaz de convencer a los suyos cómo va a garantizar actuaciones para todos los ciudadanos.
Arenas se ha quedado enmendado y sin trasvase, pese a que estos años ha llegado a manifestar literalmente frases del tipo ‘defenderemos el trasvase del Ebro en las instituciones, en los tribunales y en la calle’.
Agua para todos
Por el contrario, el debate del agua se ha acabado en nuestra provincia gracias a las medidas impulsadas por el Gobierno socialista y que han comenzado a ser una realidad después de varios años de intenso trabajo y de reuniones y negociaciones con regantes y ayuntamientos para conocer las necesidades reales de agua en Almería.
Gracias al Programa Agua puesto en marcha por el Ministerio de Medio Ambiente, hoy podemos felicitarnos por que la desalanizadora del Campo de Dalías (que aportará 30 hectómetros cúbicos) esté a punto de iniciarse; la del Bajo Almanzora (20 hectómetros cúbicos) sigue en obras y a muy buen ritmo y está en obras la conducción de la desaladora de Carboneras al Valle del Almanzora, que trasvasará 15 hectómetros cúbicos.
Asimismo, han culminado las obras de la reutilización de aguas residuales del Campo de Dalías, la primera actuación del Programa Agua que se puso en marcha en nuestro país, y está ejecutándose la desalinizadora de Águilas (Murcia) que aportará siete hectómetros cúbicos a Pulpí gracias a un acuerdo con sus regantes y con el Ayuntamiento.
A todas estas actuaciones hay que unir las importantes medidas puestas en marcha para mejorar los regadíos en nuestra provincia, lo que está permitiendo un ahorro de agua muy importante. Estos son hechos y no las palabras vacías de Arenas estos cuatro años sobre una infraestructura, el trasvase del Ebro, que el PP sabe que nunca se hará en nuestro país.
Líder en desalación
Almería es hoy, gracias a las medidas impulsadas por el Gobierno de Zapatero, líder en desalación en España y Europa, y prueba de ello es que hemos pasado de ser una de las zonas con más problemas de abastecimiento del territorio nacional a ser una zona capaz de vender agua para paliar el déficit de hídrico de otros puntos de la geografía española.
El Partido Socialista siempre ha sido claro en sus políticas hídricas, ha apostado por la desalación, la reutilización y el mejor aprovechamiento de sus recursos hídricos; por el contrario no sabemos bien cuál es su política hídrica del PP puesto que sólo busca no perder votos ni en Aragón ni en Andalucía, por encima de garantizar el abastecimiento y el respeto medioambiental en toda España.
El PP habla de ‘que los sobrantes de cuencas excedentarias se transfieran a las deficitarias’, algo que puede interpretarse como lo que precisamente se propuesto hacer con el agua sobrante de la desaladora de Carboneras: venderla a una cuenca con déficit de abastecimiento.